Le pidieron algo que sí tenía. Estaba en la otra sucursal.
Farmacia, ropa, zapatos, joyería, ferretería, mascotas, óptica. El problema es el mismo: nadie sabe con certeza qué hay, dónde está ni cuánto se vendió hasta que toca contar. Este sistema descuenta el inventario solo con cada venta y le deja vender también fuera del local.
La tienda en línea corre hoy en adastram.store; el control de inventario, en un negocio de dos sedes en La Guaira.
Cada «no tengo» es una venta que ya estaba hecha
El cliente entró, preguntó por algo concreto y se fue con las manos vacías. Muchas veces el producto existía en el depósito o en la otra sucursal. Acá puede poner sus números y ver cuánto es al mes.
gente que quería comprarle y se fue sin nada. Son $351 al mes, y esto asume que solo la mitad habría comprado de verdad.
Aritmética con sus propios números. No cuenta la mercancía que se vence, la que desaparece ni lo que deja de vender por no tener tienda en línea.
Cuatro fugas que solo se ven al contar
Se agotó y nadie lo notó
El producto que más rota se acabó el martes y lo pidió el viernes, cuando un cliente reclamó. Entre medio, cada persona que lo pidió se fue a comprarlo a otro lado.
El inventario se descuenta solo con cada venta y avisa antes de que se acabe, con el nivel mínimo que usted defina por producto.
La mercancía que sale sin registrarse
Una devolución mal hecha, un traslado a la otra sucursal que nadie anotó, algo que se rompió. Al contar falta y no hay manera de saber dónde se fue.
Todo movimiento tiene tipo y responsable: venta, entrada, ajuste, traslado, conteo y merma. Nada sale del inventario sin quedar anotado con nombre y hora.
Solo le vende a quien pasa por la puerta
Su catálogo existe en fotos sueltas de WhatsApp. Cada consulta obliga a alguien a buscar la foto, el precio y confirmar si queda. De noche y los domingos, no vende nada.
Tienda en línea con su catálogo real, tallas y colores, que muestra solo lo que hay en existencia y cobra con pago móvil validado contra el banco.
Precios que quedaron viejos
Compró en divisas y vende en bolívares. Si el precio no se mueve con la tasa, cada venta le deja menos margen del que cree, y se entera cuando toca reponer.
Precio base en divisa y conversión automática con la tasa oficial del día, la misma en el local y en la tienda en línea. Solo un administrador la cambia.
Módulos que ya corren en negocios reales
Catálogo con variantes
Tallas, colores, presentaciones y códigos. Cada variante con su propia existencia, para que no venda una talla que no queda.
Inventario que se mueve solo
Descuento automático con cada venta, entradas de mercancía, ajustes, mermas y avisos de nivel bajo antes de quedarse sin nada.
Punto de venta
Cobro rápido en mostrador, varios métodos en una misma compra, cierre de turno y arqueo por persona.
Tienda en línea
Su catálogo público con carrito y checkout, mostrando solo lo que hay. Vende de noche y los domingos sin que nadie conteste.
Cobro con pago móvil validado
El cliente paga, escribe la referencia y el sistema la contrasta contra el movimiento real del banco antes de confirmar el pedido.
Varias sucursales
Existencias por sucursal y traslados entre ellas con su registro. Sabe qué hay en cada sitio sin llamar a preguntar.
Conteos físicos
Conteo guiado que compara lo contado contra lo que dice el sistema y deja la diferencia registrada, en vez de corregir a mano.
Tasa y precios en dos monedas
Precio base en divisa, conversión con la tasa oficial del día y el par congelado en cada venta para que el histórico no cambie.
Personal con permisos
Cada quien entra con su clave. Quién vendió, quién ajustó inventario y quién dio un descuento queda registrado.
Y lo que suma el equipo con el que trabajo en Acarigua
Para comercios más grandes trabajo en alianza con un equipo de desarrollo de Acarigua que tiene su propio sistema de operación en producción en comercios venezolanos. Estos módulos son de esa base y se integran con lo mío: la validación de pagos, los servidores y la tienda.
Lotes y vencimientos
Lee el lote y el vencimiento del código de barras de la caja, vende primero lo que vence primero y avisa lo que está por vencerse antes de botarlo.
Compras que se leen solas
Le toma una foto a la factura del proveedor y el sistema saca los renglones para que usted confirme. Reparte el flete y compara cotizaciones: cada producto con su costo real.
Reparto con su aplicación
Zonas de delivery con su tarifa, repartidor con su propia aplicación, estados del pedido y avisos al cliente por WhatsApp en cada paso.
Sigue cobrando sin internet
Un programa en la computadora del local guarda la copia del catálogo y cobra aunque se caiga la conexión. Cuando vuelve, sube todo sin duplicar nada.
Contabilidad y libros solos
Cada venta, compra y devolución genera su asiento. Libros de compras y ventas con IVA, exento, IGTF y retenciones, y el paquete del contador en Excel.
Lo que el dueño necesita ver
Cómo va contra el punto de equilibrio, ganancia por producto, la plata dormida en lo que no rota y el cierre del día en su correo.
El mismo sistema, con lo que exige una farmacia
Una farmacia es un comercio con inventario, más un farmacéutico y unas normas que un programa genérico no conoce. Esto es lo que se adapta, y cada punto sale de leer la ley venezolana.
Principio activo y genérico
La ficha pide principio activo. Si falta la marca, el sistema sugiere el equivalente y el farmacéutico decide, previa consulta con el médico, como pide la Ley de Medicamentos.
Récipe por foto
En la tienda en línea o por WhatsApp, el cliente sube la foto del récipe y el farmacéutico en turno la verifica antes de despachar. Si es de los que se retienen, el repartidor recoge el original.
Farmacéutico en turno
Regente registrado por sede. Lo que lleva récipe no sale sin su visto bueno, ni en el mostrador ni en línea. El sistema deja listas las anotaciones del libro recetario, que se sigue llevando.
Catálogo en línea dentro de la norma
Muestra existencia y precio, solo de productos con registro sanitario, y no promociona medicamentos con récipe. Las ofertas y cupones van a lo que la norma permite.
Existencia por sede, en el teléfono
Su cliente ve en qué sede está su medicamento y cuál le queda más cerca, y pide con delivery o para retirar. Es lo que ya le ofrecen las cadenas nacionales, con su nombre.
IVA por producto
Medicinas exentas, cuidado personal y misceláneos gravados, IGTF en la parte en divisas: todo en el mismo ticket, sin cálculos a mano.
Soy desarrollador, no abogado: estos puntos se revisan con su asesor legal antes de encender la tienda. Si tiene varias sedes y quiere tienda, app y sistema unidos, se cotiza con diagnóstico: una cadena no cabe en un plan de un local.
La caja no se detiene por un apagón
En Venezuela la luz y el internet se van. Un sistema pensado desde afuera no lo tiene en cuenta; este sí.
Equipo espejo en el local
Una computadora del local guarda la copia de la sede y cobra contra ella si se cae el internet o el servidor, con escritura a prueba de apagones. Al volver, se sincroniza sola.
Batería y segundo internet
Una batería grande mantiene encendidos el equipo, el router y la caja. Un router con respaldo pasa solo a un segundo internet, y donde el cable falla con la luz se agrega una antena Starlink, opcional.
Vigilado desde afuera
Usted ve qué sede está con luz, por cuál internet sale y cuánta batería le queda. La alerta me llega a mí antes que su llamada.
Los equipos se compran al costo, a su nombre. La instalación y la vigilancia se cotizan por sede.
Está vendiendo hoy
Adastram Store
Tienda de ropa, carteras, perfumes y accesorios. La dueña opera todo desde el panel: carga productos, confirma pagos y despacha, sin tocar código ni depender de nadie.
- Catálogo con variantes, colecciones y control de existencias por variante.
- Checkout con pago móvil: el cliente sube la referencia y su captura, y la dueña confirma desde el panel.
- Cálculos de dinero en centavos enteros, para que no aparezcan diferencias de un bolívar al sumar.
- Correo del cliente opcional a propósito: nada del flujo depende de que llegue un correo.
Control de existencias de grado operativo
El módulo de inventario que corre en un negocio de dos sedes lleva doce tipos de movimiento distintos, no solo «entra y sale». Es lo que hace que el conteo del mes cuadre.
- Movimientos de inventario y de existencias registrados por separado, cada uno con su responsable.
- Conteos físicos con sus partidas, para comparar lo contado contra lo que dice el sistema.
- Traslados entre sucursales con su detalle, para que la mercancía en tránsito no desaparezca.
- Integración productiva con el punto de venta que el negocio ya usaba.
Se paga una vez y el sistema es suyo
Sin mensualidad y sin comisión por venta. Paga una vez, el sistema queda instalado en su servidor con su dominio, y el código es suyo. El primer año el servidor y el dominio van incluidos.
Porque de verdad me cuesta menos hacerlo, no porque sea menos sistema. Son tres razones y las tres se pueden comprobar.
- El sistema ya está escrito. Son más de cien mil líneas de código que construí y que son mías. No paga que lo invente: paga que lo adapte a su negocio.
- 17 años de oficio. Ya cometí los errores caros en proyectos anteriores. Lo que a un equipo nuevo le toma tres intentos, acá sale al primero, y eso son horas que no le facturo.
- Trabajo con las herramientas de 2026. Me adapté a ellas en vez de pelearme, y el mismo trabajo me toma hoy una fracción de las horas que me tomaba hace tres años. Ese ahorro se lo paso a usted; no tendría con qué justificar quedármelo.
A eso se suma que estoy abriendo este rubro y quiero los primeros casos para mostrar. Cuando los tenga, estos precios suben.
40 % de descuento en el pago único de cualquier plan para quien contrate antes de esa fecha. La mensualidad de servicio no cambia y el descuento no se suma a otros.
- Catálogo con variantes: tallas, colores, presentaciones
- Inventario que se descuenta solo con cada venta
- Avisos de nivel bajo antes de quedarse sin nada
- Punto de venta con cierre de turno y arqueo
- Precios en dos monedas con la tasa oficial del día
- Todo lo del plan Esencial
- Tienda pública con carrito y checkout
- Muestra solo lo que hay en existencia
- Cobro con pago móvil validado contra el banco
- Conteos físicos guiados con su diferencia registrada
- Personal con permisos y bitácora de quién hizo qué
- Todo lo del plan Profesional
- Existencias por sucursal y traslados entre ellas
- Panel único que ve todas las sucursales
- Integración con máquina fiscal homologada
- Integración con el punto de venta que ya usa
- Reportes de rotación y márgenes por producto
Diagnóstico técnico y plan por fases
Reviso su operación y lo que ya tiene montado, y le entrego un documento con qué se puede automatizar, en qué orden conviene hacerlo, qué riesgos tiene y cuánto costaría cada fase. Le sirva conmigo o con cualquier otro.
Si después contrata, se descuenta completo del proyecto. Y si del diagnóstico sale que no le hace falta un sistema, se lo digo ahí y le ahorro varios miles.
Siempre incluido en el pago único
- Migración de lo que ya tiene, antes de encender nada
- Puesta en marcha en su dominio, con certificado de seguridad
- Capacitación del personal y visita guiada dentro del sistema
- 60 días de garantía: cualquier falla de funcionamiento se corrige sin costo
Qué cubre la mensualidad
- Hosting, dominio, HTTPS y respaldos automáticos diarios
- Soporte por WhatsApp en horario laboral; lo crítico, el mismo día
- Actualizaciones de seguridad y mejoras menores, sin costo aparte
- Ajustes de contenido: banners, promociones, horarios, zonas de entrega
- Se cancela avisando con 30 días, y se lleva el sistema y la base de datos
Las dos mensualidades no compran lo mismo
Un sistema alquilado y uno propio pueden costarle parecido al mes. Lo que cambia es qué está pagando, y qué le queda el día que deja de pagar.
Alquilado: paga el permiso de uso
- El día que deja de pagar, se apaga. No es una amenaza: es el modelo, y está bien que lo sea.
- Su catálogo, sus clientes y su histórico viven en el servidor de otro.
- Para llevarle sus datos depende de la herramienta de exportación que le den.
- El precio lo fija el proveedor y puede cambiar; usted decide si sigue o no.
- Lo que falta entra en la cola de un producto pensado para miles de negocios, no para el suyo.
- La continuidad depende de una empresa sobre la que no tiene control.
Propio: paga que alguien lo sostenga
- El día que deja de pagar, el sistema sigue siendo suyo: lo hospeda usted por unos 25 dólares al mes.
- El código y la base de datos están en su servidor, con su dominio.
- Le entregamos todo: si mañana trabaja con otro equipo, se lo pasa y sigue.
- El precio de su sistema lo fijó una vez y no vuelve a moverse.
- Lo que falta se conversa y se construye, sin cola.
- La mensualidad paga hosting, respaldos, seguridad y alguien que contesta.
Con todas las letras: sumando la mensualidad, a tres años pueden costar parecido, y en algunos rubros el alquilado sale menos. Si lo suyo es gastar lo mínimo, alquilar es una decisión razonable y se lo digo sin problema. Lo que compra acá es otra cosa: un sistema hecho a su operación y la propiedad de lo que pagó.
¿Y quién me lleva el sistema?
Es lo primero que se pregunta todo el que escucha «el sistema es suyo». La respuesta corta: yo, y por eso hay una mensualidad. La respuesta larga es que le sale bastante más barato que la otra opción, que es contratar a alguien.
Por $130 al mes del plan Profesional tiene quien sostenga el sistema, lo actualice, corrija lo que se rompa y entrene a cada persona nueva que entre. Contratar a alguien le costaría $4.200 al año.
Y el sueldo es la parte barata: no cuenta prestaciones, equipo, ni el mes que se va en conseguir a la persona y enseñarle su operación. Tampoco cuenta que si se va, se queda igual que al principio.
Lo que hago yo, todos los meses
- Soporte por WhatsApp en horario laboral; lo crítico, el mismo día
- Cualquier falla de funcionamiento se corrige sin costo aparte
- Actualizaciones de seguridad y mejoras menores del sistema
- Ajustes de contenido: precios, promociones, horarios, accesos
- Adiestramiento de la gente que entre nueva, las veces que haga falta
- Hosting, dominio, HTTPS y respaldos automáticos diarios
Lo que se cotiza aparte
- Módulos nuevos o procesos que hoy el sistema no hace
- Integraciones con servicios de terceros que aparezcan después
- Cambios de fondo en la forma de operar del negocio
- Equipos, licencias de terceros e internet del local
Se cotiza antes de empezar y con el precio por delante. Nunca aparece en una factura algo que no haya aprobado.
Un empleado está ahí sentado y yo no: trabajo de forma remota y atiendo a varios negocios. Si su operación necesita a alguien en el local todos los días, eso es otra cosa y prefiero decírselo desde ahora. Lo que sí queda cubierto es que el sistema nunca se quede sin quien lo atienda, y para la mayoría de los negocios como el suyo eso es lo que hace falta.
Antes de decir que no
Esto no son capturas de pantalla
Cada cifra de acá sale de leer el código y la operación, no de una presentación. La tienda está en línea y la puede recorrer como cualquier cliente.
La dueña opera todo desde el panel sin ayuda técnica; referencia a pedido. Pídamela cuando quiera y le escribo primero, para que sepa que va a llamar.
Se lo muestro con sus productos cargados
Media hora por videollamada. Me pasa una lista de sus productos, la cargo, y toca el sistema como si fuera suyo: vende, ve cómo baja el inventario y revise el cierre. Después decide.